DOCUMENTO:  PYRAMIDS PROJECT, LOS PLANOS BASICOS DE GIZA

AUTOR:              SANTOS F. LASERNA LARBURU

 

INDICE:

 

RESUMEN

INTRODUCCION

PLANO AEREO DE GIZA

LA CUADRICULA BASADA EN LA GRAN PIRAMIDE

SITUACION EN PLANO DE LAS PIRAMIDES DE KEOPS, KEFREN Y MICERINOS

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

RESUMEN

 

El presente artículo descubre y describe los grandes trazos y las líneas maestras del proyecto general de construcción del conjunto de las pirámides pertenecientes a los faraones Keops, Kefren y Micerinos, en la meseta de Giza, El Cairo, Egipto.

Aplicando técnicas informáticas a las imágenes captadas por el satélite de Google ha sido posible concretar con un alto porcentaje de probabilidad la existencia de un dibujo previo, un trazado sobre cuadrícula de la posición de estas tres maravillas de la antigüedad.

El estudio computerizado de las imágenes de satélite de la zona es por tanto la base documental sólida de los resultados obtenidos.

 


INTRODUCCION DEL AUTOR

 

El área de Giza, al noroeste de El Cairo, es probablemente una de las regiones del mundo más importantes en cuanto a valor histórico, turístico y arqueológico. En menos de un kilómetro cuadrado se encuentra lo que parece un conjunto arquitectónico predefinido, en el que se yerguen siempre radiantes, las famosas pirámides de Keops, Kefren y Micerinos.

 

Cada vez que he estado allí me ha sucedido reiteradamente que, en mi viaje de regreso, el número de interrogantes sobre diferentes aspectos de carácter técnico en aquel enclavamiento duplicaban a los interrogantes con los que me embarcaba en el viaje de ida.

 

Por fortuna, mi parcela de interés sobre estas construcciones se aleja de los adverbios “cómo”, “cuándo” y porqué”. “Dónde” y “cuánto” son suficientemente prolijos en suministrar incógnitas. “Cuánto” medirían la altura y lados de una pirámide, y “dónde” ubicarla finalmente era una responsabilidad inmensa que debería tomar sin duda el “arquitecto real”.

 

El asunto de “dónde” emplazar una pirámide resulta muy curioso si analizamos la IV dinastía de faraones. Por documentar someramente este linaje, esta dinastía comienza con el inigualable e inagotable Sneferu.

Keops, Djedefra, Kefren, Bakara, Micerinos y Shepseskaf completan esta familia de constructores sin par en la historia.

En términos anecdóticos podríamos preguntarnos porqué habiendo suficiente sitio entre los casi dos kilómetros que separan las pirámides “norte” y “sur” de Dashur, construídas por Sneferu, padre de Keops, este último decidiese desplazarse unos catorce kilómetros al norte hasta la actual “Giza” para presentar su pirámide.

Podríamos preguntarnos porqué a su vez Djedefra, hijo de Keops se alejó de la nueva “zona familiar” inaugurada por su padre hasta la actual “Abu Rawash”,  ocho kilómetros al noroeste, en su propio proyecto de pirámide.

Kefrén, hermano y sucesor de Djedefra eligió también Giza, pero su hermanastro, el enigmático Bakara, se alejó más de cinco kilómetros al sureste de la pirámide de su predecesor dinástico.

Micerinos, hijo de Kefren y nieto de Keops volvió a construir en Giza, pero Shepseskaf, hijo de Micerinos, retornó otros diez kilómetros al sur, descartando la forma piramidal de todos sus predecesores y construyendo una “mastaba” escalonada de dos alturas cerca de la última pirámide levantada por su bisabuelo Sneferu.

 

Muchas preguntas sin respuesta, a partir de un solo un detalle ocasional como puede ser la “localización” de los monumentos de esa singular dinastía de faraones constructores de pirámides.

 

Por eso, por su complejidad, por su estela de misterio, por su calidad, por su profusión de detalles, por su impredecibilidad, el antiguo Egipto debe ser estudiado en sus pequeñas porciones de interés. Una de ellas, en la que por fortuna me he especializado, es el arte de la “acotación” de los monumentos de la IV dinastía. Y en una “fracción” de esta “porción” intentaré adentrarme.

 

Acerca de la posición sobre el terreno de estos tres monumentos se han escrito infinidad de textos, casi siempre con fantásticas conjeturas que invitan a soñar con la naturaleza del origen de tanta belleza y despliegue de talento.

 

Sin entrar a especular en cómo ni cuándo se construyeron las pirámides, como mínimo debería resultarnos interesante conocer de forma objetiva los trazos generales que los arquitectos egipcios establecieron para emplazar en el lugar que ocupan finalmente las tres pirámides más importantes de la IV dinastía.

 

Apunten sus líneas a estrellas, planetas concretos o mundos perdidos, las pirámides están ahí, irremediablemente inmóviles y orgullosas. Pero indiscutiblemente, antes de su edificación tuvo que existir un dibujo previo sobre plano que plasmase las líneas generales del proyecto constructivo.

 

Tras muchos años de investigación sobre este tema, el libre acceso a las imágenes de satélite de la zona, ha sido el detonante que me ha permitido obtener la respuesta final a esta, hasta ahora, incógnita.

Aplicando técnicas informáticas a las citadas imágenes ha sido posible confirmar la veracidad de un dibujo previo sobre cuadrícula de la posición de estas tres maravillas de la antigüedad.

A continuación se muestra el resultado que es, desde mi humilde punto de vista, fascinante.

 

 

 

 

 

 


PLANO AEREO DE GIZA

 

Ante todo creo que es de agradecer la aportación de “Google Maps”, no sólo al turismo o a la geolocalización de negocios, sino también a muchas corrientes de investigación para las cuales el valor “preciso” de estas imágenes es incalculable.

En la “imagen N.1” tenemos una vista general del área de las tres pirámides en Giza, al noroeste de El Cairo.

La orientación de esta imagen de satélite es norte, y se adjunta una línea de escala bastante precisa. Puede comprobarse la magnífica orientación de los tres monumentos, y su aparente desorden de posición.

Parece como si los constructores hubieran querido alinear a las tres pirámides en sentido suroeste, desviándose de esa hipotética línea la pequeña de las pirámides.

 

 

 

Apliquemos un contorno a las estructuras

 

 

 

Si lanzamos una línea diagonal que atraviese la pirámide de Keops, comprobamos que la pirámide de Kefren no está alineada respecto de esa diagonal, como parece a simple vista.

 

 

 

 

Esta desviación respecto de la línea diagonal es bastante apreciable, por lo que hay que descartar que fuera un error constructivo.

Las distancias entre las pirámides no parecen tener un sentido proporcional a ninguna medida concreta. No hay alineación, no hay un orden concreto, no hay una relación aparente entre las tres. Quizá Robert Bauval (autor del libro “El misterio de Orión”) tenga razón cuando afirma que lo que se pretendió representar fue la posición de tres de las estrellas del cinturón de Orión, de forma que los técnicos fueron colocando las bases de las pirámides en un punto más o menos determinado de la meseta, de forma que el dibujo final recordase a Orión.

 

 

 

LA CUADRICULA BASADA EN LA GRAN PIRAMIDE

 

Nunca caigan en el error de menospreciar a los arquitectos de las pirámides. Un técnico capaz de levantar semejantes estructuras no deja “nada” al azar. En consecuencia, todo debe de estar perfectamente premeditado, calculado, milimetrado y cuadriculado. Si tenemos presente esta máxima, quizá seamos capaces de descifrar, con paciencia y trabajo, el sentido de sus creaciones.

 

Pues bien. Todo debe estar cuadriculado. Pero para dibujar una cuadrícula debemos definir una unidad de medida.

Podríamos definir el “codo real” o uno de sus múltiplos como patrón. Pero en ese caso, de partida, ni el propio cuadrado de la base de la gran pirámide de Keops se ajustaría a la cuadrícula (recordemos que el lado medio de esta pirámide mide 439,6 codos reales).

 

No entremos en polémicas vanas acerca de qué medida utilizar. Existe una opción más sencilla.

 

Definamos como patrón para la anchura de la cuadrícula el propio valor medio de los lados de la pirámide de Keops. Por tres poderosos motivos: por ser la primera en construirse en la meseta de Giza, por ser la más grande y por ser la más precisa.

 

Si dibujamos siguiendo este criterio una cuadrícula de 4x4, haciendo coincidir a la gran pirámide dentro de la cuadrícula superior derecha, tenemos:

 

 

 

Ya tenemos dos grandes sorpresas:

1.    La posición de la pirámide de Kefren aparece definida

2.    La posición en el eje vertical de la pirámide de Micerinos aparece definida

 

Examinemos el resultado:

 

 

 

SITUACION EN PLANO DE LAS PIRAMIDES DE KEOPS, KEFREN Y MICERINOS

 

La posición en el eje horizontal de la pirámide de Kefrén está clara. Se encuentra a media “cuadrícula de Keops” del lado oeste de la gran pirámide.

La posición en el eje vertical de la pirámide de Kefren queda determinada, al concidir su propia diagonal NW-SE con la diagonal NW-SE de la cuadrícula.

 

Si prestamos un poco más de atención, la posición en el eje horizontal de la pirámide de Micerinos también está definida.

Basta con utilizar fracciones de ¼ de cuadrícula.

 

 

 

 

Podemos observar que el lado oeste de la pirámide de Micerinos está a ¾ de “cuadrícula de Keops “del extremo oeste de nuestra cuadrícula de 4x4.

 

 

 

Así que ya tenemos el porqué de la posición de las tres pirámides principales de la plataforma de Giza. Quizá los antiguos técnicos egipcios esbozasen un dibujo parecido a este.

 


ABERRACION AZIMUTAL POR DIFERENCIA DE PLANO

 

Es importante tener consciencia de que las imágenes del satélite están afectadas por un error de “aberración posicional proporcional a la altura del plano”. Este hecho es el que provoca que en las fotos los edificios aparezcan “torcidos”, y es debido al ángulo relativo del azimut del satélite respecto de la línea perpendicular al centro del área fotografiada.

Como consecuencia de ello, en las fotos utilizadas en este estudio, los planos más altos quedan desplazados en dirección NE. En una altura de 146 metros, como es el caso de la pirámide de Keops, la punta queda desplazada 20 metros hacia el este y 51 metros hacia el norte.

Dado que la pirámide de Kefren está en un plano superior en la meseta de cerca de siete metros, el cuadrado de la base aparece también desplazado cerca de 1 metro hacia el este y 2,5 metros hacia el norte.

La pirámide de Micerinos está todavía más elevada, cerca de 20 metros sobre el plano de la Gran Pirámide. Esto implicaría una corrección de 3 metros hacia el oeste y 7 metros hacia el sur.

 

Se deben corregir ambos errores desplazando en dirección opuesta el cuadrado de la base de las dos pirámides en esas diferencias. El presente estudio, en su versión original detallada, contempla estos efectos. De no aplicarlos, el lado sur de la pirámide de Micerinos no coincidiría con el extremo sur de la cuadrícula, como se observa en la siguiente imagen.